BIBLIOGRAFÍA

QUINTO LICINIO CATO I. EL AGUILA DEL IMPERIO:

Quinto Licinio Cato ha conseguido la preciada libertad a cambio del compromiso de servir en la legión; sin embargo, ninguno de sus compañeros parece muy seguro de que haya hecho un buen negocio. La implacable instrucción a la que le someten y las interminables marchas no parecen lo más apetecible para un joven culto y refinado como Cato, pero, tras dos semanas en el campamento y después de ser víctima de las más crueles novatadas, parece listo para enfrentarse a los bárbaros germanos e iniciar una prometedora carrera como optio. Será durante la invasión de Britania, tierra de brujas habitada por salvajes, y de la mano del rudo centurión Lucio Cornelio Macro, cuando se iniciará la carrera militar de este personaje. La segunda legión augusta, por entonces al mando de Vespasiano, será testigo de sus primeras hazañas.


QUINTO LICINIO CATO II. ROMA VINCIT!, UN OPTIO EN LA INVASIÓN DE BRITANIA:

Continuación de El águila del Imperio, situada de nuevo en Britania y un nuevo intento de invasión como principal línea de argumentación. Sin embargo, nuestro protagonista Cato, ha madurado y es un experimentado guerrero. Tendrá que enfrentarse a los bárbaros britanos que tienen un modo de lucha para el que los romanos no estaban preparados, por lo que será preciso un alto grado de disciplina para luchar contra ellos. Todo ello, cómo no, rodeado de intrigas, conspiraciones y sabotajes. En esta novela, Scarrow hace un pequeño homenaje a Robert Graves mediante la intervención del emperador Claudio, cuya caracterización responde perfectamente a la que hizo Graves en su Yo, Claudio


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QUINTO LICINIO CATO III. LAS GARRAS DEL AGUILA:

Tras la sangrienta conquista de Camuloduno, durante el crudo invierno del año 44 d.C. el ejército romano se prepara para extender la invasión de Britania con un contingente de 20.000 legionarios armados hasta los dientes. El general Aulo Plautio confía en que la llegada de la primavera facilite la campaña, pero, inesperadamente, su familia es raptada por los druidas de la Luna Oscura. Se necesitan dos voluntarios lo suficientemente audaces para adentrarse en el peligroso territorio de la tribu de los durotriges, encontrar a la familia del general y, si es posible, rescatarla antes de que sean sacrificados, y, para su desgracia, el centurión Macro y el optio Cato serán los elegidos.

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QUINTO LICINIO CATO IV. LOS LOBOS DEL AGUILA:

Aún en Britania, Quinto Licinio Cato ve la alegría de su ascenso a centurión empañada por una misión casi imposible: convertir a una tribu de bárbaros, los Lobos, en una unidad al servicio del ejército romano que deberá cubrirle las espaldas en su avance por el interior del país. Los infructuosos intentos por dotarlos de disciplina, pese a la ayuda de Macro, darán pie a divertidas escenas, pero hay poco tiempo para las bromas cuando una turbamulta de salvajes se dispone a atacarles. La presencia de los romanos en Britania es un aspecto de la historia antigua poco tratado hasta la fecha en novelas históricas, y la obra de Scarrow cubre perfectamente esta carencia.

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QUINTO LICINIO CATO V. EL AGUILA ABANDONA BRITANIA:

En lo que parece que va a ser el ataque definitivo contra las hordas de Carataco, la tercera cohorte debe desempeñar un papel de primer orden, cortando una posible retirada. Sin embargo, el fracaso en el cumplimiento de esta misión, la desbandada que éste provoca y las luchas internas en el seno de la propia cohorte va a desencadenar una situación crítica. En su búsqueda de una cabeza de turco, el nuevo centurión superior se fija en los centuriones Macro y Cato que tendrán que tomar una difícil decisión. Encadenando escenas sumamente divertidas, espléndidas recreaciones de batallas y una acertada reproducción de la vida en un campamento romano rodeado de bárbaros britanos, el autor ha dado una de las mejores novelas de un ciclo que gana interés y emoción en cada nueva entrega.

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QUINTO LICINIO CATO VI. LA PROFECÍA DEL AGUILA

Nuestra pareja de centuriones formada por Macro y Cato se encuentra en Roma a la espera de ver cómo se resuelve el conflicto en que se han visto metidos como resultado del asesinato del general Plautio, cuando, inesperadamente, cae en sus manos una misión de la que depende el futuro del Imperio romano. Esta vez tendrán que recuperar unos papiros de incalculable valor que se hallan en manos de una horda de piratas, lo que les obliga a embarcar y enfrentarse a los terribles piratas que por aquella época (45 a.C.) pugnaban con las tropas romanas por el control del Mediterráneo.
Esta vez nuestros protagonistas, además de no tener ninguna experiencia en el mar deberán soportar la compañía de su acérrimo rival, Vitelio. El sentido del humor, la humanidad de los personajes, la recreación de la vida cotidiana en Roma, acompañados de un profundo conocimiento de las costumbres militares de la época y una trama llena de aventuras explican el éxito de esta saga.

QUINTO LICINIO CATO VII. EL AGUILA EN EL DESIERTO

En esta ocasión, Cato y Macro son enviados a la frontera oriental del Imperio para poner orden en un ejército que está al borde del caos y en sus oficiales, que se ven envueltos en todo tipo de escándalos.

Sin embargo, nuestros protagonistas no tardarán en descubrir que el estado del ejército es el menor de los problemas de la frontera oriental del Imperio: Bannus, está provocando un alzamiento en Judea en nombre de un personaje crucificado en Jerusalén hace casi setenta años, y Partia, parece dispuesta a una invasión de consecuencias imprevisibles…. Macro y Cato tendrán que poner todos sus sentidos para salir de esta complicada situación.

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QUINTO LICINIO CATO VIII. CENTURION

18191Palmira es apenas un pequeño reino en pleno desierto, objeto de deseo sin embargo tanto de Roma como de Partia; no hay duda de que puede convertirse en una auténtica pesadilla para el Imperio, y, cómo no, para el prefecto Macro y el centurión Cato. Una revuelta en Palmira hace que el Imperio mande tropas para ayudar al rey y defender las fronteras, pero la intimidante presencia de legionarios lleva a Partia a desencadenar una guerra de consecuencias insospechadas en un territorio que Macro y Cato conocen mal, pero que no tardan en aprender a odiar, y en el que la táctica de falanges resulta insuficiente ante jinetes y arqueros tan hábiles como los partos. Y lo único que les faltaba era la sospecha de que existe un traidor en sus propias filas, quizás en círculos muy próximos al propio rey; o que Cato se enamorara de la aristocrática hija del embajador romano…